
- Testigo ABS (naranja): el antibloqueo no funciona, pero los frenos sí. Conduce con más distancia y revísalo pronto.
- Testigo de frenos (rojo): freno de mano puesto, falta de líquido o fallo en el sistema. Si no es el freno de mano, para.
- Los dos a la vez: puede fallar el reparto de frenada. Conduce con mucha precaución hasta un lugar seguro y pide asistencia.
Los frenos tienen varios testigos y es fácil confundirlos. Aquí te explicamos cómo distinguirlos y qué hacer con cada uno.
Testigo de ABS
Son las letras ABS dentro de un círculo, normalmente en naranja. El ABS es el sistema que evita que las ruedas se bloqueen en una frenada fuerte, para que puedas seguir girando el volante mientras frenas.
Si se enciende:
- Los frenos funcionan con normalidad, pero sin la ayuda del antibloqueo.
- En una frenada de emergencia o sobre mojado, las ruedas pueden bloquearse.
- Aumenta la distancia de seguridad y evita frenazos bruscos.
Causas habituales:
- Sensor de rueda sucio o averiado: la causa más frecuente. Cada rueda tiene un sensor que puede ensuciarse o dañarse.
- Cableado del sensor dañado.
- Fusible fundido.
- Fallo del módulo del ABS, menos habitual y más caro.
Testigo de frenos
Es una exclamación dentro de un círculo entre paréntesis, en rojo. En algunos coches aparece la letra P o la palabra BRAKE.
Puede indicar tres cosas:
- Freno de mano puesto o sin soltar del todo. Es lo primero que hay que comprobar.
- Nivel de líquido de frenos bajo. Puede deberse al desgaste de las pastillas o a una fuga.
- Fallo en el sistema de frenos, por ejemplo en el reparto electrónico de frenada.
Qué hacer:
- Comprueba que el freno de mano esté totalmente quitado.
- Si el testigo sigue encendido, para en un lugar seguro.
- Con el motor apagado, revisa el depósito del líquido de frenos (tapón con el símbolo de frenos, normalmente cerca del parabrisas en el lado del conductor).
- Si el nivel está bajo o el pedal se nota blando o se hunde, no sigas circulando y pide asistencia.
Si se encienden ABS y frenos a la vez
Es la combinación más delicada. Suele indicar un fallo en el reparto electrónico de frenada (EBD), que equilibra la fuerza entre las ruedas delanteras y traseras. Sin él, el coche puede desestabilizarse al frenar con fuerza.
Qué hacer: reduce la velocidad, frena con suavidad y con antelación, y lleva el coche al taller cuanto antes. Si notas cualquier anomalía al frenar, detente y pide asistencia.
Testigo de desgaste de pastillas
Es un círculo con líneas discontinuas a los lados, en naranja. Indica que las pastillas están llegando al final de su vida. Aún frenas bien, pero conviene cambiarlas pronto. Te lo contamos en pastillas de freno: cuándo cambiarlas.
¿Y la ITV?
Con el testigo del ABS o de frenos encendido es muy probable que la ITV no salga favorable. Además, en la inspección se mide la eficacia de frenado rueda por rueda. Revisa qué se revisa en la ITV.
Preguntas frecuentes
¿Puedo circular con el testigo del ABS encendido?
Sí, con precaución y por poco tiempo: los frenos funcionan, pero sin antibloqueo. Llévalo al taller en los próximos días.
El testigo del ABS se enciende solo a veces
Suele ser un sensor de rueda sucio o con mal contacto. Es una reparación normalmente asequible, pero hay que diagnosticarla con una máquina.
El nivel de líquido de frenos baja poco a poco, ¿es normal?
Baja ligeramente a medida que se gastan las pastillas. Si baja rápido o ves humedad cerca de las ruedas, puede haber una fuga: revisión urgente.
Consulta también si notas ruido al frenar o vibraciones al frenar.